Son las Nueve…
Son las nueve, yo creí que eran las tres…
Todavía… No pude comer.
Ni dejar de temblar, no era un juego era fuego
y habrá que pagar la cuenta del incendio.
Pero aquellas maratones sin parar de escupir canciones
fueron buena pesca y tal vez el dolor desaparezca
y algún día podamos repetir lo peligroso del arma cargada de polvo.
Que en la mano de un artesano de canciones
puede merecer la pena si el veneno no envenena
puede merecer la pena…
Son las nueve, yo creí que eran las tres…
¿qué diferencia hay?
El sueño va a llegar o mejor desmayar el cansancio de vivir
ayer si decidí que terminé.
En mi casa fui un león, más allá de los horarios
rompí algunos records varios, tiempos coronarios.
Pero fueron las canciones mi recompensa.
Canciones de dolor real pero canciones, no más.
Canciones partidas por la mitad pero canciones, no más
Canciones de amor perdido pero canciones, no más.
Canciones que confiesan todo pero canciones para mí, y los demás…
Pero sí los demás terminan por derramar una lágrima o cantar
será un premio más valioso que el dinero
Eso ya lo tengo y la tristeza también.

