Son las Nueve…

Son las nueve, yo creí que eran las tres… Todavía… No pude comer. Ni dejar de temblar, no era un juego era fuego y habrá que pagar la cuenta del incendio. Pero aquellas maratones sin parar de escupir canciones fueron buena pesca y tal vez el dolor desaparezca y algún día podamos repetir lo peligroso del arma cargada de [...]